Búscame por los vacíos,
por los precipicios mas bien,
de ambos lados de la cama
y vigila bien mi mano,
no vaya a ser que por desgracia,
al suelo caiga.
Mírame bajando por tu espalda
disfrutar de cada curva,
para precipitarme a tu cintura,
perderme entre tus piernas;
que no desistan tus ganas
de morder con fuerza mis ansias.
Acompáñame con rabia,
rasgando los límites de mi espalda,
que sea yo tu obra abstracta,
o tu prosa desquiciada,
para así ser tú
mi mejor obra inacabada.
Por último, déjame terminar
precipitándome a tus caderas,
y mordiéndote
mucho más allá del alma,
cerrándote las heridas,
solo con amor, y saliva.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ateo del perdón
No quiero pensar, los párpados cerrados transparentan miradas cuyos ojos diluvian sobre unas vestiduras ajadas que camuflan un delito ...
-
No busco estas metas ni penas, ni tristezas no busco prisión ni de humo ni si quiera de cartón. Y me encuentro en mi taller que es la m...
-
Una lágrima sigue a la otra precipitándose en tendencia suicida sobre mi cama una noche de fiesta, ironía del destino que se despiert...
-
Hogar, 02:37am. Hay momentos que tienen banda sonora incorporada.. está claro que hoy suena Lucinda Williams y su Are You Alright que hipn...
No hay comentarios:
Publicar un comentario