Para mí, que me lanzo al vacío una y otra vez. Para mí, que me abro mis propios cortes. Para mí, que echo sal en mis propias heridas. Para mi, que desde el suelo lo veo todo mejor. Para mí, que aprendí que de mí no se puede esperar nada. Para mí, para que nadie se acerque, pues te haré daño. Para mí, para alejarme de los buenos, para no convertirlos en malos. Para mí, para alejarme de todo y no volver jamás. Para mí, para avisarme y no acercarme a nadie. Para mí, para vosotros, para que seiais cautos conmigo, para alejaros de este suicida emocional. Para mí, que me caigo una y otra vez. Para mí, para que no tengas que levantarme nunca más. Para mí, para quedarme desangrado y desencantado. Para mí, para poner punto final a toda esta mierda.
martes, 25 de diciembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ateo del perdón
No quiero pensar, los párpados cerrados transparentan miradas cuyos ojos diluvian sobre unas vestiduras ajadas que camuflan un delito ...
-
'Vacío interior embellecido de besos rotos. Arena, arena en unos bolsillos ásperos no aptos para pulgares de emperador romano. Huracán, ...
-
[Por las mañanas no me gusta, pero siempre me adelanto al despertador con un dolor crónico de cabeza asociado a mi trastorno compulsivo de c...
-
Una lágrima sigue a la otra precipitándose en tendencia suicida sobre mi cama una noche de fiesta, ironía del destino que se despiert...
No hay comentarios:
Publicar un comentario